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Memorias de las Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación

Nro. 13

Año: 2009

XIII Jornadas de la Red Nacional de Investiadores en Comunicación

"Itinerarios de la Comunicación ¿Una construcción posible?"

 

Sede: Facultad de Ciencias Humanas, UNSL - San Luis

 

EL DOCUMENTAL POLÍTICO. LOS LÍMITES DE LA REPRESENTACIÓN. MIMESIS, TECNICA Y OBRA DE ARTE

 

Área: Arte y comunicación

Palabras claves: Imagen documental. Representación. Memoria

Autor: Ferreyra, María Elena

Universidad de Pertenencia: UNVM- Diseño y Producción Audiovisual y UNC Escuela de Ciencias de la Información.

Contacto: elena.ferreyra@yahoo.com.ar

 

Esta  ponencia  procura    interpretar    ciertas  imágenes/discursos  contenidas  en  film documentales  que  refieren  al  reciente  pasado  en  nuestro  país,  en  el  marco  de  la dictadura militar.
Desde los  tantos lugares posibles para leer estos espacios de visibilidad de la memoria, se ha trabajado desde la  idea de interpretación, de recepción y de lectura de la obra, en el contexto heideggeriano que parte de  la idea de  contemplación.
Para Heidegger,  “La contemplación de la obra significa estar dentro de la patencia del ente que acontece en  la obra. Pero  la estancia dentro de  la contemplación es un saber. Sin embargo, el saber no consiste en mero conocer y representase algo.” (1958: 82)  La contemplación  hace a la obra de arte existente.
Y  es  aquí    donde  la  dimensión  artística  considerada  por  Heidegger  y  la  fuerza testimonial indicativa del cine documental pueden encontrarse y tal vez, afirmarse entre sí. Lo importante de   la representación es el saber. Saber que no es un simple conocer, estar al tanto de, ver, mirar, oír, alguna capacidad activada por los sentidos, sino, saber el  ente  que  acontece  en  la  obra.  La  esencia  de  la  obra,  la  esencia  representada  -en nuestro caso- en ciertas fotografías de índole documental/testimonial.
La restitución de los cuerpos. La prueba del pasado. La imagen prueba. La esencia de la muerte real, no presupuesta.
El estatuto del arte es el del  saber, es por eso verdad. Pero es ademásel  resultante de otra operación. En este caso, enteramente volitiva y vinculada con el querer. Querer del existente “ir más-allá-de-sí-mismo, que se expone a la patencia del ente como puesta en la obra” (Heidegger, 1958: 82-83).

 

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